El pequeño movimiento que tiene el gancho de un flexómetro no es una falla ni significa que esté flojo. Está diseñado así para ayudarte a medir con precisión.
Cuando mides desde un borde, el gancho se desplaza para compensar su propio grosor. Y cuando apoyas el flexómetro contra una superficie, se mueve en sentido contrario para hacer la misma compensación.
Gracias a ese pequeño juego, la medida puede mantenerse correcta en ambas situaciones.
Curiosidad de Don Fer: Lo que parece un defecto, en realidad es una característica diseñada para medir con precisión.
Recuerda: usar correctamente tu flexómetro te ayuda a obtener medidas más precisas y mejores resultados en cada proyecto.
🧡 Los pequeños detalles también hacen grandes diferencias.